miércoles, 25 de septiembre de 2013

El aumento de la pobreza en España



La relación entre la crisis y la pobreza está más que demostrada. En España, la cifra de 6 millones de desempleados sumada a la realidad de muchos empleos precarios y mal pagados  se traduce, como es evidente, en un incremento del malestar económico.
Según Intermón Oxfam, desde que arrancó la crisis en 2008 el número de pobres ha crecido en España una media de medio millón al año. La ONG proyecta que, en 2025, si seguimos así, existirán 8 millones de pobres más que ahora.

Si en el año 2012 se establecía que existían más de oncemillones de pobres , en 2025 podemos acercarnos, si hacemos caso a las predicciones de Intermón, a la más que increíble cifra de 20 millones. Esto, en un país de 47,27 millones de habitantes, es para preocuparse y mucho.

Pero, ¿qué se entiende por ser pobre en España?  Estaríamos hablando de un colectivo formado por personas que viven con menos del 60% de la renta nacional -unos 15.445 euros al año- o que sufren privaciones en la alimentación, la vivienda, el empleo o en los niveles mínimos de bienestar. Como decíamos, no sólo los desempleados pueden formar parte de este colectivo, la ONG denuncia los casos de “pobreza activa” o, lo que es lo mismo, trabajadores en activo que cobran tan poco que no les da para cubrir las necesidades mínimas. Esos minijobs de 400 euros, a no ser que vivas con tus padres - que estén trabajando también, pero con un sueldo digno- y tengas 20 años, se convierten en unos ingresos que dan para poca independencia.

La competitividad por la vía de reducir salarios no puede traer buenas noticias a corto y a medio plazo. Los datos son evidentes. El empobrecimiento del asalariado complica las cosas para salir de la crisis, reduce la demanda interna de un país y es socialmente inadmisible. Además, el aumento de las desigualdades se está comiendo a la clase media, grupo social que se ha considerado siempre como la columna vertebral de una sociedad democrática. ¿Qué podemos esperar de un sistema político, económico y social que permite que la mitad de su población viva en la pobreza? Pues bastante poco.

Intermón Oxfam es muy crítica con la austeridad que impone Europa y los distintos estados que la componen, culpándola del deterioro de la situación social. Pero, claro, el dilema es, sobre todo tras el resultado de las elecciones alemanas, si hay voluntad política para cambiar las cosas y si existe conciencia por parte de la ciudadanía del contexto en el que estamos. Quizás no, o sí, ahí están las protestas, pero como ya rezaba el cuento, se grita tantas veces que viene el lobo que, cuando asoma la cabeza, nadie hace caso. Los años 30  del siglo XX son un claro ejemplo para Europa. ¿Volveremos a revivir esas décadas oscuras?

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