jueves, 11 de mayo de 2017

Retos y preguntas sobre nuestro mercado laboral


Llevo tiempo con ganas de plantear un debate en función de los  nuevos retos del mercado laboral en España, sobre todo tras los datos que reflejan que somos campeones en trabajotemporal. Aunque es cierto que las tasas de desempleo han bajado, seguimos teniendo problemas estructurales muy importantes.

En mi opinión, existen retos globales y locales. Globales, puesto que estamos inmersos en una revolución tecnológica que nos obliga a todos los profesionales a una continua formación, a la par que nos presenta un panorama en el que se destruye empleo más rápido de lo que se crea. Las nuevas profesiones todavía no son esas grandes dinamizadoras de empleo digno, y esto puede generar frustración en todos los países industrializados, incluida, cómo no, España. Por otro lado, a nivel más local, nuestro país tiene altas tasas de desempleo incluso en épocas de bonanza económica. Desde que estalló la crisis, se han puesto de relieve problemas relacionados tanto con nuestro modelo económico (demasiado dependiente del turismo y del ladrillo) como con unas políticas activas de empleo que se quedan cortas a la hora de afrontar, por ejemplo, el elevado paro juvenil y un desempleo de larga duración que parece hacerse crónico en muchas personas.

Más allá de si son necesarias políticas pasivas o activas de empleo, quizás la reflexión más profunda es si se creará o no empleo digno suficiente para todos. ¿Renta básica, trabajo garantizado? O, por otro lado, ¿liberalización total del mercado laboral?

En la sociedad de la información, gestionar el conocimiento es la clave; la duda es si esto está al alcance de todos. La brecha digital hoy en día no es tener o no tener un dispositivo, sino hacer un uso correcto y crítico de la información que se puede conseguir con él. Aunque la brecha digital no es un factor excluyente similar a no poder comer, influye en nuestra relación con los demás y con nuestro mercado de trabajo, por lo que es necesario tomarse muy en serio luchar contra ella.
En síntesis, planteo para el debate que nuestros principales retos son: afrontar la revolución tecnológica para que beneficie a la mayoría, acabar con la precariedad laboral e implementar políticas que permitan insertar laboralmente a colectivos que se quedan fuera de un mercado laboral tremendamente dinámico.

Me gustaría conocer tu opinión. 

2 comentarios:

  1. Respecto a la brecha digital creo que afecta no sólo al uso de la muevas tecnología sinó también al acceso a las mismas. Los niveles de pobreza alcanzados dificultan que muchos hogares puedan acceder a Internet .Igualmente las zonas rurales están afectadas doblemente por el alto precio que se paga por el servicio .

    ResponderEliminar
  2. Gracias por el comentario, Cristina.

    ResponderEliminar