jueves, 17 de mayo de 2018

Tecnología y formas de reclutar personal.



¿Qué es más fácil: enviar un currículum en PDF o la URL de tu LinkedIn? Mejor dicho, la pregunta quizá no esté bien planteada, ¿qué dirá más de nosotros: lo uno o lo otro? Estoy cansado de que me comenten que depende del puesto de trabajo. No; si quieres posicionarte mejor que la competencia, estás tardando en ponerte al día -si no lo has hecho ya- en competencias digitales y un perfil en LinkedIn es un paso fundamental para mejorar nuestras posibilidades.

LinkedIn, cuando tu perfil está plenamente completo y no la chapuza que veo en tantos sitios, es una poderosa herramienta de posicionamiento, sobre todo si participas en grupos, buscas personas y empresas de tu sector y te preocupas por sacar el máximo partido (hace años que estoy en esta red social y, aunque no existen los milagros, doy fe de su potencial:  http://politologoenred.blogspot.com.es/search/?q=linkedin).

Para comprender la forma de buscar trabajo, hemos de analizar cómo se recluta personal. Este proceso se ha visto transformado de forma sustancial gracias a las TIC, eso lo sabemos todos.  No solo son los portales de empleo, que permiten a las empresas poner anuncios y gestionar candidaturas, sino que la tecnología sigue avanzando y la inteligencia artificial parece que también puede jugar su papel a la hora de buscar personal. Como leemos en prensa:

“La información es la mayor ventaja que tienen las empresas hoy en día, ya que es la que les ayuda a contratar y retener talento. Por eso cerca del 70% de los profesionales de Recursos Humanos cree que saber usar el Big Data puede hacer progresar sus carreras.”

Un poderoso software evalúa miles de currículos, cierto, pero, ¿se quedará ahí?  Seguramente revisará la información en la red, analizará blogs, perfiles de LinkedIn, perfiles en otras redes sociales… buscando candidatos idóneos. Cuanto mejor te posiciones, mejor estarás de cara a ese rastreo. Si no estás en la red, desde el punto de vista profesional, el problema es mayúsculo. Aunque siempre digo que hay dos problemas: no saber utilizar la tecnología (preocupante)  y/o utilizarla de forma incorrecta creyendo que se conoce bien lo que se hace (gravísimo). Vemos con cierta frecuencia a gente colgar todo lo que se le ocurre en Facebook y mantener el muro público o vomitar improperios en Twitter. Se ha quedado tranquila, pero su reputación digital ha quedado tocada.
Hay más formas en la que la Inteligencia Artificial ayuda al reclutamiento. Leemos en otro artículo:

“Así, por ejemplo, gigantes como Unilever o Goldman Sachs están pidiendo a los candidatos que graben sus respuestas a varias preguntas. Una vez que se tiene el vídeo, la primera purga se deja en manos de la inteligencia artificial, que analiza las palabras que usan, la confianza que transmiten o cómo organizan sus argumentos para así establecer quiénes son los candidatos que más pueden interesar y quiénes los que encajan en cada puesto. A partir de ahí, recursos humanos toma el relevo.”

La otra cara de la moneda es considerar que un trabajo tan humano, que no es otro que el de analizar a las personas, entrevistarlas, conocerlas y evaluarlas sea objeto de automatización. ¿Qué pasará si la persona tiene un criterio distinto al de la Inteligencia Artificial? Ya sabemos que la tecnología no se equivoca.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Recomendaciones de la OCDE para España: Más formación



¿Sirve de algo la ayuda  a la contratación?  Según la OCDE,no. Por lo menos eso es lo que se entiende tras su análisis del mercado laboral español.  Subvencionar contratos o nos va a ayudar a reducir el desempleo ni a recualificar a nuestros desempleados, la formación, sí.

Según leemos en la prensa: “La institución internacional pone de manifiesto que, a pesar del elevado y persistente desempleo, España gasta relativamente poco en formación y en asistencia en la búsqueda de empleo para desempleados en comparación con otros miembros del 'Club de los países ricos'.” Y seguimos, “De este modo, la OCDE considera que la empleabilidad de los adultos en España se ve lastrada por sus escasas competencias básicas y por un número insuficiente de opciones de aprendizaje que puedan ayudarles, señalando que, a pesar de que existe formación para adultos gratuita en competencias básicas, actualmente las tasas de participación son muy bajas.”

Bueno, es algo que sabemos todos los que nos preocupamos por analizar el mercado laboral español, pleno en contradicciones e irracionalidades. Tenemos, por un lado, multitud de personas con escasa formación que van a tener un problema cada vez mayor para incorporarse en el mercado laboral. Por otro,  disponemos de personas con una formación importante desempeñando trabajos por debajo de su nivel de competencias.  Como establece la institución, “de hecho, un 22% de trabajadores esta sobrecualificado para el puesto que desempeña, mientras muchos trabajadores adultos, a pesar de contar con un nivel educativo alto, no disponen de las competencias requeridas por las empresas.”

A nivel de empresa, las bonificaciones a la contratación pueden resultar útiles. A nivel social, vemos que esos recursos deben ir a recualificar a trabajadores. En este sentido nos encontramos con un nuevo problema, y es que siempre se ha considerado en España que quien no quiere estudiar solo se tenía que poner a trabajar nada más terminar el colegio. El cambio de mentalidad es necesario, puesto que no basta con tener ganas de trabajar, hay que estar formado.

La OCDE no solo se queda en esta recomendación. Sugiere que tenemos unos servicios públicos de empleo sobrecargados, lo cual obstaculiza que sean eficaces y útiles para que los desempleados encuentre trabajo, “La OCDE advierte de la sobrecarga a la que están sometidos los trabajadores del servicio público de empleo de España (SEPE), puesto que cada uno de ellos tiene asignados una media de 721 demandantes de empleo, frente a los menos de 50 del servicio equivalente en Alemania.” Aquí habría que profundizar, porque las competencias de las políticas activas de empleo están transferidas. Aún así, a todas luces este dato es escandaloso, sobre todo cuando hay gente que considera que hay demasiada gente trabajando en los servicios de empleo.

Por último, la OCDE recomienda algo que no entiendo: subir las tasas universitarias. Que alguien me explique esto: “En este sentido, la OCDE considera que las bajas tasas universitarias en España y las becas, vinculadas a los ingresos familiares en vez de a habilidades y cualificaciones, contribuyen poco a la necesaria adecuación, recogiendo su recomendación de elevar moderadamente las tasas para hacer que los estudiantes valoren con mayor rigor el resultado en el mercado laboral de sus decisiones sobre formación.” Supongo que querrá que estudie menos gente en la universidad, o que se piensen más. Y otra pregunta, ¿cómo no se va a relacionar las becas con los ingresos? Si precisamente son para facilitar la igualdad de oportunidades.


domingo, 29 de abril de 2018

Búsqueda de empleo: cuando los árboles no dejan ver el bosque




Hace bastante tiempo escribí un artículo sobre la importancia del trabajador hiperconectado. Un profesional, en una sociedad tecnológica como en la que vivimos, es, ante todo, un recopilador de información; una persona que sabe moverse y gestionar fuentes de datos sobre su sector de tal forma que, en el momento adecuado, es capaz no solo de generar un buen análisis, sino de conocer perfectamente el medio en el que se mueve: empresas, referentes profesionales, libros, revistas, webs especializadas, blogs… Cuánto más sepas de tu sector, mejor.

Teniendo en cuenta la reflexión anterior os planteo otra, para luego conectar ambas. Cuando uno se acaba de quedar desempleado, en un primer momento piensa que rápidamente le llegará el trabajo. No quiere comprometerse mucho, ni con formación, ni con nada. Nos ha pasado a muchos: “seguro que me sale algo”. Luego, cuando pasan los meses y ves que sigues igual, lo mismo decides cursar algún curso corto porque, si son muchas horas, quizá tengas que dejarlo para trabajar. A partir de los seis meses o un año empiezas a pensar que nadie te va a llamar, a pesar de tu búsqueda, pero tampoco quieres reciclarte en exceso porque, si consideras que tienes mucha formación, no lo verás necesario. Es la pescadilla que se muerde la cola.  

Nos tenemos que grabar a fuego lo siguiente: un profesional hiperconectado debe estar siempre reciclándose. Su proyecto debe ser permanente, independientemente de que un día trabaje en una empresa, sea autónomo o esté desempleado. Este camino es básico, porque te permite mantener un ritmo, unos objetivos y una energía que de otra forma perderías al primer revés. En mi caso particular, darme cuenta de esto me llevó dos años en desempleo. Siempre tenía la idea de que, más pronto que tarde, me llegaría algo, porque no paraba de buscar, promover ideas e involucrarme en proyectos. Hasta que un día decidí reciclarme radicalmente invirtiendo el tiempo que tuviera que dedicar, porque el coste del desempleo ya lo tenía asumido. Decidí enfrentarme al doctorado pero, previamente, tuve que hacer un máster.

El máster me permitió reciclarme y, una vez terminé, tuve la suerte de empezar dando algunos cursos  y luego encontré un trabajo que todavía desarrollo en una organización a la que llegué precisamente gracias a ese máster. Aunque ahora están muy cuestionados los másteres (escribí sobre esto la semana pasada), las prácticas de empresa y la posibilidad de realizar trabajos por cada asignaturas me abrieron un abanico de posibilidades muy interesantes.

 Si no hubiera decidido cambiar y cortar por lo sano, siguiendo mi camino pero planteándome en qué fallaba, seguiría desempleado y amargado, culpando de mis problemas a todo el mundo. Pero no puedo relajarme, porque en cualquier momento me puedo volver a quedar en desempleo. Por tanto, no debo abandonar esos proyectos: ni el doctorado, ni los blogs, ni el reciclaje en otros ámbitos de mi interés profesional. Cuesta, hay que echar fines de semana, pero es la única herramienta para poder fortalecer tu perfil aún más.

Si te reflejas en este artículo, quizá  sea hora de replantearte de forma a radical tu perfil profesional. Un ciclo de formación profesional, un máster (analiza bien en qué universidad lo haces, quiénes son sus profesores y la trayectoria de éste)… En fin, dos años parece muy largos, pero al terminar serás otra persona con mayor valor añadido y estarás mejor posicionado que antes. Además, a través de Internet también hay mucha formación gratuita que puede ayudarte a despejar dudas y aclarar ideas sobre tu futuro laboral.  Hay unas frases del Tao - las dejo sin ánimo de considerarme un iluminado- que siempre me han parecido entre enigmáticas y seductoras:

“El camino claro parece oscuro.
El camino progresivo parece regresivo.
El camino suave parece abrupto.”
A veces el ánimo de inmediatez nos ofusca. Como siempre digo en la búsqueda de empleo, en ocasiones los árboles no nos dejan ver el bosque.

sábado, 21 de abril de 2018

Titulitis, egos y cargos



Es cierto que si viviéramos  en un país que se tomara ciertas cosas en serio, pillarte mintiendo sobre un título que te han regalado, como ha sido, por lo que sabemos hasta ahora, el caso de Cifuentes y su máster, debería ser motivo de dimisión directa. Pero en España es difícil que haya políticos que asuman sus responsabilidades. Es culpa nuestra, de la ciudadanía, que no se las exigimos con energía. En el caso de los políticos, no sólo es sed de poder, sino de ego.
El caso de Cristina Cifuentes deja una serie de reflexiones interesantes sobre nuestra universidad y el poder:
  • ·         La crisis de marca de la Universidad Juan Carlos. Pobres estudiantes los que tengan título o aspiren a sacarse uno proveniente de allí. El cachondeo les perseguirá un tiempo aunque todo sea honrado.
  • ·         El ego de los políticos no tiene fin. No es suficiente con tener poder, hay que aparentar tener más formación que la mayoría. Resalto lo de aparentar.
  • ·         Si tienes contactos, no es que todo sea más fácil, es que viene chupado.
  • ·         La financiación de las universidades no puede suplirse sacando estudios como churros a ver quién se matricula.

Cristina Cifuentes era la política que no cogía vacaciones y que echaba, no sé, tropecientas horas al día de trabajo. Los que hemos hecho un máster sabemos el esfuerzo que conlleva, así que es una proeza compaginarlo con el trabajo a jornada completísima. Pero claro, hay gente que pinta de proeza lo que es un fraude. Y esto es muy grave, porque intoxica el concepto de meritocracia y mancha la universidad.

Independientemente del caso de la presidenta de Madrid, en España tenemos un problema de titulitis. La señora Cifuentes tendrá sus motivos, pero parece que le damos, en líneas generales, más importancia a ostentar títulos que a aprender y desarrollar competencias concretas. Una persona que quiera aprender, de verdad, no debería permitir que le regalaran nada ni aprovecharse de sus privilegios para que consten en su currículum méritos que no tiene en realidad. A no ser que crea que sabe mucho y que el título ya le certifica algo que domina gracias a su superior inteligencia y a su maravillosa capacidad. Pero aunque en España abundan los que se creen unas lumbreras, la realidad es otra. Si no, que le hagan un examen de idiomas a todo aquel que dice que sabe inglés.
Si hicieras una encuesta y la mayoría de los estudiantes estuvieran a favor de pagar porque les regalaran el título universitario, entonces tendríamos un problema. Lo que debe ser un centro de educación y formación no debe convertirse sólo en un expendedor de títulos, que parece que es lo que más importa.

La universidad ya tiene un problema desde hace tiempo, no sólo de financiación, sino de relación con el mercado de trabajo. Pero esto ya es un tema para otro artículo. 

jueves, 12 de abril de 2018

Perfiles más buscados por las empresas según Adecco


La prospección del mercado de trabajo es esencial para  determinar qué perfiles serán los más demandados en los próximos años. A pesar de que todavía no hemos salido de cifras de desempleo escandalosas, sí es cierto que ciertas profesiones marcan una tendencia al alza. Según podemos leer:

“Los perfiles que, según Adecco, experimentarán una mayor demanda en 2018 son dependiente especializado, preparador de pedidos, camarero de pisos, técnico de mantenimiento en la industria alimentaria, teleoperador, analista de datos, operador de equipos de radio y televisión y de telecomunicaciones vía satélite, médico especializado en MIR, desarrollador en Big Data, técnico de mantenimiento eólico, operario de línea, auxiliar preparador de catering aéreo y Sales Representative KAM”.

El abanico es diverso, pero, también es cierto que la estadística viene determinada, en su mayoría, por la demanda que recibe esta ETT, que no tiene por qué coincidir con la mayoritaria en España (aunque sí nos da ideas.)



Veamos algunas de las características de los puestos más destacables:
  • ·         Dependiente: “Cataluña lidera dicha demanda (23,9% de ofertas de empleo), así como la Comunidad de Madrid (16,3%), Andalucía (14,7%) y la Comunidad Valenciana (10%) donde, entre los requisitos prevalece el dominio de uno o varios idiomas y experiencia previa de entre 1 y 3 años en el sector.”
  • ·         Preparador de pedidos y teleoperador: crecimiento de la demanda de estos perfiles debido al incremento que el e-commerce está teniendo. Ciudades principales: Madrid y Barcelona.
  • ·         Camarero de pisos: “Por zona geográfica, Canarias (19%) Cataluña (16%), Andalucía (13%), Baleares (13%) y Madrid (10%) son las regiones que más profesionales solicitan, los cuales deben contar con el certificado de profesionalidad con la especialidad de camarero de piso y experiencia previa de 6 meses mínimo.”
  • ·         Perfil de técnico de mantenimiento. "Actualmente, es un perfil muy deficitario y que requiere de mayor formación -FP o Técnico medio en Electrónica o Electricidad y experiencia previa de entre 2 y 5 años- que otros que se solicitan en el sector, de ahí que su demanda sea tan elevada", indican. De hecho, la solicitud de este perfil es elevada en zonas como Madrid, Cataluña, la Comunidad Valenciana, País Vasco, Andalucía, Aragón o Extremadura.”
  • ·         Desarrollador en Big Data: “dada la escasez de perfiles, una persona titulada con un máster de especialización es un candidato válido para cualquier empresa".
Podéis acceder a más información en el artículo citado anteriormente. 


·          

jueves, 5 de abril de 2018

Urgente: necesitamos la digitalización del profesional



Keynes estableció ya por la década de los años 30 del siglo XX que podíamos enfrentarnos a un panorama en el que los cambios tecnológicos conllevaran una destrucción de empleo sin que diera tiempo a sustituirlos por los nuevos puestos de forma inminente. Ese periodo de transición supondría un incremento del desempleo, pero esta vez sería un “paro tecnológico”.

Leo en la prensa que “la falta de formación digital impide el crecimiento del sector IT en España”.  Y seguimos leyendo: “Los especialistas en IT, en concreto los programadores, son ya y serán uno de los perfiles profesionales más demandados durante los próximos años, según el Informe IMMUNE sobre el estado del Coding, que, además, revela cómo esta demanda, que crece año a año, se está viendo desatendida por los actuales sistemas educativos. En España, las titulaciones universitarias relacionadas con el sector IT suponen solo un 1% del total.”

La cuestión no es solo la importancia de las carreras y la formación puramente tecnológica, sino que debemos profundizar mucho más y darnos cuenta de que las competencias digitales son transversales. Ya no cabe la excusa de que no se tiene tiempo para aprender sobre las TIC o, incluso, desentender la formación permanente para la actualización. El profesional que no se vaya poniendo al día en nuevos conocimientos tecnológicos se irá quedando obsoleto a una velocidad pasmosa.
Hablamos de transformación digital en el ámbito del profesional como individuo. En mi opinión, los profesionales que nos movemos en la sociedad red debemos aprender, independientemente de nuestro sector,  una serie de ideas:
  • ·         El papel que juega nuestra identidad digital en Internet. Las redes sociales son herramientas importantes que pueden ayudarnos a desarrollarnos profesionalmente o destrozarnos por completo.
  • ·         Trabajar en la nube. No tiene sentido andar con papeles. Ni, Por ejemplo, llevar mi currículum fotocopiado o en un pendrive que casi siempre se me olvida en casa. Señores, casi todos tenemos un ordenador en el bolsillo llamado Smartphone. Con plataformas como Google Drive puedo gestionar cualquier documento desde mi móvil y enviarlo en el momento en el que me haga falta.
  • ·         Trabajo colaborativo. Muy ligado a lo anterior. Trabajar en equipo es básico y la digitalización, vía videoconferencia, Google Calendar o similares  me permite trabajar de una forma mucho más eficaz. La agenda de papel es del siglo pasado. Podemos apuntar notas en Keep y compartirlas con nuestros compañeros, así como anotar nuestras citas en Calendar y, mediante colores, tener distintas líneas de programación de actividades.
  • ·         Un blog profesional. Sí, amigo, lo repito mucho, pero es la mejor carta de presentación de un profesional que quiera digitalizarse a un nivel superior.
  • ·         Cuestiones básicas de seguridad informática. No esperes a que el informático te diga que no debes descargar cualquier adjunto de un correo raro y cargarte el ordenador de la oficina. Deberías saberlo ya. Como tantas otras cosas. ¿Sabes controlar tu privacidad en la red?
  • ·         Herramientas de gestión de la información, como Feedly o las alertas de Google, te facilitarán gestionar mejor los contenidos que te interesen por tu sector profesional.
  • ·         Y muchas más.

Digitalizar un negocio no es solo tener página web, así que un profesional puede adquirir competencias digitales que no tienen que centrarse en programar. Hay un abanico de servicios en la nube que nos ayuda mucho en nuestro día a día, sin desatender las herramientas ofimáticas.
Puedes no querer salir de la cueva, hasta que te veas desesperado. Hay que ponerse las pilas ya (si no te las has puesto).

Para leer más:


jueves, 22 de marzo de 2018

Facebook, WhatsApp y sus polémicas con la privacidad


A muchos no nos gusta WhatsApp como herramienta, aunque la utilicemos. Tu número de teléfono lo tiene cualquiera, si tienes la mala pata de ser introducido en uno de esos grupos que se crean y de los que terminas formando parte sin darte cuenta. Aun así, solemos pasar por el aro. Cuando Facebook decidió comprar WhatsApp por unos 19.000 millones de dólares, muchos se echaron las manos a la cabeza. Sin embargo, esta operación tenía un objetivo claro: obtener información de tu número de teléfono.
¿Por qué debe tenerla? Pues, tal y como se explica en un interesante artículo escrito hace tiempo en la BBC, a Facebook le interesa:
  • ·         Conocer tus contactos, así podrá sugerirte amistades que no tenías en la red social si sabe con quién te escribiste a través de la red de mensajería instantánea.
  • ·         Saber cuándo te conectas, lo que puede ser relevante para enviarte publicidad personalizada. También las búsquedas en Google pueden llevar a una personalización de la publicidad en WhatsApp.
  • ·         Más información derivada de tus conexiones para elaborar estadísticas


Aunque, según la compañía, tus mensajes están encriptados y nadie puede leerlos, se obtiene bastante información aunque no sepan lo que digas.
En 2016 cambió la política de privacidad en WhatsApp y ahí se incluía la cuestión de compartir información con Facebook. A pesar de esto, la agencia de protección de datos ha multado a ambas con 300.000 euros.  Parte de la sentencia es clara:

“La aceptación de esas nuevas condiciones se impuso como obligatoria para poder hacer uso de la aplicación de mensajería, y esa comunicación de datos personales a Facebook, que no tiene relación con las finalidades determinadas en la recogida de datos original, se realizó sin ofrecer a los usuarios una información adecuada y sin la opción de mostrar su negativa a las mismas.”

Esto es grave, más de lo que pensamos, puesto que puede afectar a empresas y autónomos que utilicen WhatsApp para comunicarse con clientes.

“A partir del próximo 25 de mayo, fecha de entrada en vigor del nuevo reglamentolos autónomos y empresas que utilicen WhatsApp con sus clientes podrían ser multados al ser éstos los responsables del tratamiento de los datos de sus clientes, sobre todo si no se ha requerido el consentimiento del afectado de forma libre, informado y específico. Es decir, hay que advertir que WhatsApp puede compartir sus datos con la red social de forma clara para que el usuario consienta dicho traspaso de información.”

No obstante, las malas noticias para Facebook no paran aquí. Hay un escándalo bastante aparatoso que implica a la red social en otra polémica relacionada,cómo no, con el señor Trump. La noticia saltaba el pasado 19 de marzo a la prensa española:

“El pasado viernes, Facebook suspendió de su red, de manera preventiva, a Strategic Communication Laboratories y a su filial, Cambridge Analytica, dedicada al análisis de datos con fines políticos. El motivo es la posible violación de las políticas de Facebook acerca de la recolección de datos, lo cual podría estar relacionado con las pasadas elecciones presidenciales en EEUU.”

La cuestión es que los asesores de Trump obtuvieron información detallada de miles de usuarios de una forma bastante peculiar:

“Según Facebook, en 2015, un profesor de psicología de la Universidad de Cambridge llamado Aleksandr Kogan, creó una aplicación de predicción de la personalidad llamada “This is your digital life”. Unas 270.000 personas que descargaron la aplicación se loguearon a través de Facebook, dejando sus datos a merced de la app.”

“Gustos, ciudad de residencia, amigos… Toda esta información fue transferida de Kogan a SCL, lo que constituye una violación de las reglas de Facebook en cuanto al tráfico y la venta de datos. Cuando Facebook descubrió la maniobra, eliminó la aplicación y exigió garantías de la destrucción de la información recopilada, ante lo cual, los involucrados aseguraron que la habían destruido.”

Cambridge Analytica pudo obtener información de cerca de ¡50 millones de usuarios! obteniendo una capacidad para elaborar un perfil sociológico de lo que puede ser un votante medio, facilitando la creación de campañas de marketing político bastante eficaces.
La polémica con Facebook está servida, pero siempre es importante resaltar que el mayor enemigo de nuestra privacidad en la red somos nosotros mismos. Cuanta menos información relevante demos y menos aplicaciones de terceros utilicemos, mejor.
En el siguiente enlace podéis leer una serie de recomendaciones para evitar que Facebook se pasede la raya con nuestros datos.


Para leer más: