martes, 21 de marzo de 2017

Perfiles demandados en el mercado laboral: la tecnología lidera el ránking


Se presentó no hace mucho el Estudio de Posiciones y Competencias más Demandadas en la Empresa,EPyCE 2016. Según este informe, los “puestos relacionados con la tecnología lideran la familia profesional más demandada”. Para ser más precisos, se destaca que las “cuatro familias profesionales” más demandadas son la comercial, tecnológica, ingeniería y marketing.

No es que estemos viviendo una transformación digital, es que ya estamos sumergidos en ella desde hace tiempo. Estamos adaptándonos a escenarios cambiantes reinados por dispositivos tecnológicos que simplifican nuestra vida a la vez que plantean horizontes sociales cada vez más complejos. Es una paradoja, pero es la realidad.

Según podemos leere en la prensa, que se hizo eco de la presentación del informe, “la posición más demandada en este momento es especialista en punto de venta, seguido de puestos de tecnología, ingeniería y marketing. Además, destaca que todas las posiciones tienen cada vez más relación con el área digital, pues las previsiones indican que los especialistas en Big data, ingenieros informáticos y responsables de estrategia digital serán los más solicitados en los próximos años. De hecho, la demanda de profesionales de Big Data ha pasado del puesto 15 en el estudio anterior, a encontrarse entre los primeros en la actualidad.”

La transversalidad de la tecnología es  total y atraviesa todo el mercado de trabajo. Las profesiones dependerán cada vez más de las TIC para su desarrollo. El Big data, ese conglomerado de datos cuya inmensidad se nos escapa, es un mar lleno de posibilidades para encontrar oportunidades laborales. Todo el rastro que dejamos en Internet supone información muy útil para las empresas, y es normal que estén como locas intentando adentrarse en ella. Si la tecnología reina en nuestras vidas, ¿no será necesario dominarla, en la medida de lo posible, para buscar retos profesionales?

Si sabemos qué perfiles tienen más éxito, es hora de conocer cuáles son las competencias profesionales más importantes. En los perfiles junior el informe subraya que se tienen en cuenta el “compromiso “, la capacidad de trabajar en equipo y la capacidad de adaptación. En cuanto a los senior, la visión estratégica es esencial, así como la capacidad para gestionar proyectos,  la orientación al cliente, etc.


A modo de conclusión, como siempre hago cuando público alguna información sobre perfiles más demandados, me pregunto por qué las ciencias sociales y las humanidades están relegadas a no existir. En un mundo en constante cambio, es necesaria la presencia de gente que sepa tener una capacidad analítica y una visión global de todo lo que nos acontece. 

martes, 14 de marzo de 2017

Mi nuevo artículo en JobsHunters.

¿Por qué seguimos haciendo lo mismo que todo el mundo cuando buscamos trabajo? Me pregunto en mi nuevo artículo en la revista especializada JobsHunters. Con las múltiples estrategias que podemos implementar gracias a Internet, parece que nos abocamos inexorablemente a hacer más de lo mismo. 

domingo, 12 de marzo de 2017

Redes sociales y mercado de trabajo: nuevos datos



Se ha publicado el informe 2016 sobre redes sociales y mercado de trabajo elaborado por Infoempleo y Adecco. Los resultados no arrojan grandes diferencias con respecto a anteriores estudios, pero sí pueden ayudarnos a fortalecer una hipótesis que muchos venimos defendiendo desde hace años: hay que trazar una buena estrategia para que Internet nos sea útil a la hora de encontrar oportunidades profesionales.  Analicemos los principales resultados del informe:
¿Para qué se usan las redes sociales?
  • El 66% de los encuestados usa las redes sociales para comunicarse con amigos y familiares; un 57%, para estar al día en cuestiones de actualidad; un 45%, para buscar contenido interesante relacionado con el entretenimiento y un 40%, para cuestiones de tipo profesional.

Como podéis observar, las redes sociales siguen siendo un vehículo de comunicación entre grupos primarios: amigos, familiares, etc.  Esto es muy importante de cara a separar bien nuestra vida personal de la profesional.
Buscar trabajo a través de las redes sociales
  • Un 48% de los encuestados considera que las empresas sí utilizan las RRSS para reclutar talento. Un 36%, no lo considera así y un 16% no lo sabe.
  • Un 78% ha utilizado las RRSS para buscar empleo. Se trata de una cifra interesante, aunque un punto porcentual inferior a la de 2015.
  • La red social idónea a la hora de buscar empleo es, para el 71% de los encuestados, LinkedIn. También baja un punto con respecto al 2015. Facebook es importante para buscar trabajo para el 51%, un 5% menos que en 2015. Twitter también desciende de forma notoria: un 33% la considera la más idónea, un 5% menos que en el año anterior.
  • Otro resultado interesante es que el 63% de los entrevistados son conscientes de que pueden ser evaluados por lo que publican en sus RRSS.
  • Un 77% ha enviado su CV a una oferta a través de las RRSS y un 47% ha sido contactado por alguna empresa a través de las redes.



Reclutar talento a través de las Redes Sociales
  • Según el estudio, el 84% de las empresas utiliza habitual u ocasionalmente las redes sociales para reclutar talento.
  • El 86% de los profesionales de RRHH consulta los perfiles de los candidatos en redes sociales y un 33% ha rechazado a algún candidato por su actividad en estas.
  • Para los profesionales de RRHH, las redes sociales mejor valoradas son: LinkedIn (67%), Facebook (33%) y foros especializados (32%). Las razones más extendidas para rechazar a un candidato por su comportamiento en las RRSS son: apología de cualquier tipo de violencia o discriminación, publicación de contenido que promueva el consumo de drogas o alcohol y contrastar datos que contradigan el Currículum del candidato (o sea, demostrar que se ha mentido).


Conclusiones
A modo de conclusión, hemos de afirmar que, para los buscadores de empleo, las RRSS han tocado techo (incluso empieza a menguar la sensación de que son útiles para buscar trabajo). No obstante, para los profesionales de RRHH sí son herramientas importantes. Esto demuestra la diferencia entre lo que hacen las empresas y la precepción de utilidad o no del buscador de empleo en las redes sociales.
Una segunda conclusión es que la estrategia de estar por estar en las redes no es útil. Esto lo llevamos repitiendo bastante tiempo. Es normal cansarse de estar todo el día mirando LinkedIn (si se tiene). Es como ir a un bar, no interactuar con nadie, esconderse detrás de un biombo y esperar a que alguien hable de que busca un trabajador para que pueda enviarle el currículum como pueda. Hay que activarse y quizás sea hora de pensarse muchas cosas antes de tirarnos a la piscina.



martes, 28 de febrero de 2017

Facebook ya permite publicar ofertas de empleo. ¿Qué pasa con LinkedIn?


Parece que Facebook pretende ser algo más que esa red social donde la gente cuelga lo primero que se le ocurre y acumula amigos sin saber quiénes son (sí, estoy generalizando). Desde una página de empresa ya se pueden publicar ofertas de empleo, por lo menos, en EEUU y Canadá, pero no me extraña que llegue aquí más pronto que tarde. Es mejor estar prevenidos, porque es posible que intentemos optimizar esta opción sin saber todavía gestionar bien nuestro Facebook para realizar un buen uso profesional de esta red.

No soy muy partidario de utilizar Facebook desde el punto de vista profesional, pero sí me parece una potente herramienta para estar informado y seguirles el rastro a aquellas empresas y perfiles que más nos pueden interesar (tal y como expliqué en un artículo publicado hace tiempo). Si todo el mundo tiene Facebook, su atractivo es precisamente ser un buen nicho de información que puede sernos útil. Si buscas trabajo y/o eres un profesional que quiere estar informado, ya estás tardando en crear listas de amigos y de intereses -si es que no lo has hecho- y llenarlas de buenos recursos. Esta es la mejor estrategia, alejada de publicar información a tontas y a locas o acribillar a mensajes a todo profesional que se te aparezca (esto último se hace mucho en LinkedIn también).

Integrando la opción de ofertas de empleo, Facebook crece y se diversifica, cubriendo poco a  poco a poco ámbitos más serios y profesionales aparte del ocio. Aun así, sigue siendo muy inferior a LinkedIn, que sí es una red preparada para construir contactos profesionales y con un potencial muchísimo mayor para el desarrollo profesional. Hablo de contactos, claro. Una empresa que invierta en publicidad en Facebook tendrá un mayor alcance que si se queda solo en LinkedIn. Pero, ¿por qué no integrar una estrategia que aborde varias redes sociales? Es la mejor forma de optimizar recursos.

Enviar un currículum vía Facebook puede ser interesante, pero trabajar una red de contactos lo es aún más. Si nos basamos en calidad y cantidad, lo importante siempre es la calidad. No obstante, LinkedIn ha implementadoúltimamente unos cambios que no me han convencido nada. No sé lo que se ha pretendido, pero me gustaba más antes. Y tú, ¿qué opinas?, ¿te parece buena idea la nueva estrategia de Facebook? ¿Te han gustado los últimos cambios de LinkedIn?



martes, 21 de febrero de 2017

Mundo laboral y tecnología


Realmente, el problema de los mercados laborales en las sociedades tecnológicamente avanzadas no es la sustitución de personas por máquinas. La creación de riqueza puede continuar, y se pueden abrir nuevos escenarios en los que podamos trabajar menos horas e, incluso, desprendernos de trabajos duros y aburridos. El problema tiene más que ver con el reparto de la tarta, la inclusión de colectivos en riesgo y la movilidad descendente de unas clases medias que ya no son lo que eran. El reparto de los recursos en un mundo cada vez más hiperpoblado siempre ha sido una preocupación. Ahora, cada vez más.

La polarización, la desigualdad, la concentración de riqueza en pocas manos es lo que, al final, provoca tensiones sociales difíciles de gestionar. Podemos seguir creyendo en cuento de hadas de que todo se solucionará solo, pero la historia nos ha mostrado en Europa que el estado del bienestar frenó posibles guerras y disturbios violentos.

Aceptemos que ya estamos siendo sustituidos por las máquinas. La inteligencia artificial evoluciona a un ritmo frenético y el trabajo será cada vez más un bien escaso. Es imposible volver atrás. Cuando puedes utilizar un procesador de textos, sólo un romántico excéntrico volvería a la máquina de escribir para trabajar. Por lo tanto, si la revolución es imparable, ¿Qué nos depara el futuro?
Existen distintos movimientos políticos que  abogan por un cambio sustancial del modelo existente. Trump, por ejemplo, ha vendido un proyecto político basado  en volver a los años 50 del siglo XX. “Make america great again”. Pero, ¿Es posible desandar lo andado?

La tecnología abarata costes. Pero no sólo porque sustituya trabajo humano. Lo planteaba muy bien Dans en uno de sus artículos:

“El smartphone que llevamos en el bolsillo ha hecho que una gran mayoría de la sociedad haya dejado de adquirir cámaras de fotos y de vídeo, agendas, relojes, ordenadores, aparatos de GPS, reproductores de música e infinidad de cosas más que antes costaban en conjunto varios miles de euros, pero un par de años después de su adquisición, el valor de ese mismo smartphone se ha depreciado hasta el límite. Una tendencia deflacionaria absolutamente imparable, generada por el avance tecnológico, que no puede ser detenida, y cuyos efectos nadie tiene experiencia gestionando.”

Si no podemos volver a la época pre Internet, sólo nos queda gestionar los avances tecnológicos para que podamos incluir a todo tipo de colectivos sin que nadie se queda en la cuneta.


sábado, 11 de febrero de 2017

Noticias falsas y abusos en la red


La impunidad con la que muchos usuarios difaman en Internet siempre ha preocupado. No obstante, el hecho de que las noticias falsas sean capaces de quitar y poner gobiernos parece preocupar todavía más. Es el poder de la viralidad incontrolada en Internet: cuando la bola de nieve se hace demasiado grande, nadie sabe quién puede pararla.

Enrique Dans se hacía eco en uno de sus artículos del hecho de que, según un estudio de la Universidad de Stanford, la gran mayoría de los estudiantes universitarios no sabe discernir cuándo una noticia es falsa, patrocinada o verdadera. Esto supone que puedes ser un nativo digital a la hora de manejar un smartphone, pero un total analfabeto a la hora de analizar críticamente lo que te están echando a la cara. Es como abrir la boca y que te metan un embudo para luego llenarte la garganta de información tóxica. Cuando te das cuenta, estás empachado.

Como bien dice Dans, dejar la educación sobre la red en manos de la propia red, muy en la estrategia de Homer Simpson, no hace sino empeorar la situación. No, los chavales no son nativos digitales, y los padres se tienen que preocupar de lo que hacen sus hijos con la tecnología. No pueden plantarles un móvil de pequeños para que se callen y luego pretender que te haga caso y que deje de enviar whatsapps.

Por otro lado, como comentaba al principio, las noticias falsas en la red suponen un problema político: puede hacer que la gente vote en función de una quimera y que  luego vengan las lamentaciones. Es curioso cómo las redes sociales auparon al primer presidente negro de la historia de EEUU, Barack Obama, pero también han servido para difundir un mensaje muy discutible que ha favorecido a Trump. Internet es así: un espacio que canaliza la información que vamos depositando y que, si no sabemos gestionar y filtrar, plantea muchos retos. No olvidemos que es más fácil trasmitir odio en la red que mensajes de solidaridad.

Se nos presenta un problema de convivencia. Que se pueda insultar y difundir odio en la red impunemente ha terminado por llevar a Twittera la situación de tener que implementar –o, por lo menos, lo está planificando- medidas contra el acoso. Ya era hora.  No se debe tolerar que, bajo el paraguas de la libertad de expresión, se despelleje a la gente por el mero hecho de ser diferente, algo famoso, extranjero o que tenga un pensamiento distinto al nuestro.  
La culpa no es de las redes sociales. La culpa es de unos determinados valores que se impregnan en la mente de cada uno y que, junto con la frustración, le lleva a vomitar todo lo que se le pasa por la cabeza a través de un tweet.


lunes, 30 de enero de 2017

Utilizar LinkedIn: palabras más usadas en esta red

LinkedIn, esa red social en la que todos estamos, pero que parece que no sabemos utilizar. Ya he escrito muchas veces en este blog y he comentado en diversos foros que, por mucho que nos empeñemos, LinkedIn no es un portal de empleo en el que invertimos el tiempo como en Infojobs o Infoempleo, sino un espacio en el que debemos trabajar en pos de construir una red de contactos. No tienen sentido algunas actitudes del tipo de:
  • No saludar cuando alguien te agradece que lo agregues. A veces se te puede pasar, pero si lo haces siempre, es como no devolver los buenos días.
  • Que alguien te pida ser tu contacto, lo saludes y no conteste. Lo he repetido mucho, ¿qué sentido tiene que quieras ser mi contacto y que luego no me hables?
  • Que se publique contenido por doquier sin interactuar con nadie cuando nos recomiendan o hacen comentarios, etc. ¿Publicas por publicar o buscas un feedback?

¿Por qué se dan estos comportamientos en LinkedIn? Sencillamente porque la moda, a nivel profesional, es tener perfil aquí. Pero otra cosa es trabajarse esta red. Eso requiere tiempo, dedicación, conocer tu público objetivo y, con todo lo que hay que hacer en Facebook, Twitter, Instagram, blogs, etc, parece que hay poco tiempo. Por otro lado, LinkedIn está saturado. Considero que esa especie de síndrome de Diógenes en el que hemos caído muchos de acumular contactos a tontas y a locas no beneficia nada una estrategia mínimamente seria.


Dicho lo anterior, que si no lo pongo aquí reviento, el artículo de hoy no está destinado a dar consejos sobre cómo utilizar LinkedIn, sino que me gustaría traer a colación algunas de las palabras más utilizadas porparte de los usuarios a la hora de describirse. En España, son estas: 

Fuente: trece bits
Como podéis observar, las palabras liderazgo, estratégico y especializado están entre las primeras. Apasionado, otrora una palabra muy utilizada, se queda algo lejos de los principales puestos tanto en comerciales como en reclutadores.
¿Qué se busca conociendo este listado de palabras? Teniendo en cuenta de que existen 450 millones de usuarios en LinkedIn, evitarlas puede mejorar nuestra capacidad, en la medida de lo posible, de diferenciarnos.
No obstante, como decía al principio, las palabras clave y la forma en la que rellenemos nuestro perfil en LinkedIn son importantes, pero es la capacidad que tengamos para ir contactando con gente lo que marca la diferencia. Y en este sentido, LinkedIn es una pieza más del engranaje del empleo 2.0 que debe tener como motor principal…. ¡un blog!
Por cierto, yo sí utilizo la palabra especializado.