martes, 8 de noviembre de 2016

Tecnología, empleo y desafíos


Fuente: wikipedia
Coches inteligentes que seconducen solos, robots que tienen cada vez más capacidad para pensar, manipulación genética, miembros del cuerpo humano biónicos… Suena a ciencia ficción, pero estamos más cerca de este universo propio de la mente de Isaac Asimov, Philip K. Dick o Aldous Huxley que de un mundo real y actual. Por cierto, dentro de poco escribiré y hablaré en mi canal de YouTube sobre la fantástica serie Black Mirror que tanto interés está generando, sobre todos a los que nos fascinan la ciencia ficción y el diseño de sociedades distópicas que, aunque futuristas, tienen mucho de crítica al mundo actual.  

El debate sobre la tecnología no deja de ser una reflexión sobre los usos de esta. No nos dejemos llevar por el ludismo; los seres humanos somos complejos y las herramientas tecnológicas lo que hacen es permitirnos llegar cada vez más lejos: ya sea para bien, ya sea para mal. El móvil nos hiperconecta a un mundo lleno de posibilidades, pero también facilita el acoso y el fin de la privacidad. Los elementos éticos de la biotecnología y de las posibilidades de manipulación genética deben ser debatidos, pero, ¿todos los estados a nivel mundial serán capaces de guiarse por motivos éticos y morales? En un planeta donde proliferan las bombas nucleares no podemos esperar nada bueno.

La tecnología, a priori, es neutral. Un martillo puede servir para clavar clavos o para abrirle la cabeza a alguien. Todo, como os comentaba, es cuestión de usos y abusos. Pero la reflexión necesaria, que se debe plantear en todos los foros posibles, ¿dónde empieza? ¿En los colegios?, ¿en los medios de comunicación masivos y tradicionales (televisión, radio, prensa en general)? ¿En la familia? ¿En el Congreso de los Diputados?


Por otro lado, está la cuestión del empleo. He escrito mucho sobre la búsqueda de empleo a través de Internet, aunque el mayor interés está, cómo no, en si la tecnología destruye o crea empleo. Se ha publicado recientemente que en el sector de las telecomunicaciones, por primera vez en mucho tiempo, el empleo cae. Es posible que sí, que realmente el saldo de empleo es negativo. La Revolución Tecnológica tiene visos de que haber entrado en una dinámica que desembocaría en cada vez menos puestos de trabajo, tal y como, por ejemplo, alertaron Jeremy Rifkin y también sociólogos españoles como José Félix Tezanos  en su interesante ensayo “El trabajo perdido”. Por tanto,  ¿no deberíamos actuar en consecuencia o estamos esperando a que vengan tiempos cada vez más duros? ¿Es todo un grito exagerado?


Lecturas para la reflexión

2 comentarios:

  1. Hola Hector!

    Buena pregunta, donde empezamos con esa reflexión necesaria acerca de la tecnología y lo que nos aporta? Nos dejara sin trabajo? Me gusta la reflexión de Enrique Dans acerca de ello. Y creo que acabaremos explorando e investigando.

    Personalmente creo que cuanto antes mejor. Si empezamos en los coles a pensar sobre ello, acabaremos en el congreso tomando decisiones.

    Noraboa por el post. Hace pensar!

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  2. Muchas graicas por el comentario, Gorka. ¡Un saludo!

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